1.1. La propiedad de la tierra
Durante el Antiguo Régimen, la agricultura era la fuente más importante de riqueza aunque sólo una pequeña parte de las tierras eran de propiedad privada. Las demás estaban vinculadas a la nobleza, a la Iglesia, a un municipio o a la Corona. La propiedad de la tierra permitía sacar provecho económico y ejercer jurisdicción sobre ella, pero no podía venderse.
El conjunto de tierras en manos de un señor se denominaba señorío territorial. Constaba de:
- La reserva señorial, formada por las tierras más productivas reservadas para su explotación directa, la residencia del señor y los establecimientos principales: horno, forja, molino, establo, etc.
- Los mansos, parcelas cuya dimensión debía ser suficiente para alimentar a una familia, y que el señor cedía a hombres libres que las trabajaban en usufructo a cambio de pagar uncen so, o a siervos que le aseguraban prestaciones en forma de productos y de trabajo.
Os dejo un esquema(en catalán) sobre la pervivencia del régimen señorial:

1.2. Los derechos señoriales
Los derechos señoriales eran las prestaciones y rentas que recibían los señores por su dominio sobre la tierra. Los campesinos debían realizar una serie de trabajos (prestaciones personales) en la reserva señorial y entregar un porcentaje de sus cosechas. Además, el señor exigía unas tasas por la utilización de los molinos, hornos o forjas y la explotación de los bosques y de los ríos de su señorío.
El señor gozaba de jurisdicción y ejercía las regalías, que le otorgaban funciones militares, de justicia, fiscales y de gobierno: podía hacer la guerra y firmar la paz, acuñar moneda, dictar órdenes y reglamentos y juzgar a las personas de sus dominios así como a los transeúntes.
A los tributos feudales hay que añadir el diezmo, la obligación que tenían los campesinos de entregar la décima parte de las cosechas a la Iglesia para asegurar el mantenimiento del clero y del culto.
1.3. Una producción insuficiente
La agricultura se mantenía muy atrasada desde el punto de vista técnico y con una productividad muy baja. Era una agricultura de subsistencia dedicada al poli cultivo. No había especialización y el comercio era escaso (autoconsumo). De todas formas, la existencia de algunos excedentes permitía su venta en los mercados locales y en las ferias periódicas. También se cultivaban algunos productos más especializados como la viña y el lino, orientados esencialmente hacia el mercado.
Para el aprovechamiento de la tierra coexistían dos tipos de explotaciones: los campos abiertos, openfields, de cereales y con práctica del barbecho, y las tierras comunales, dedicadas a bosques o pastos, de las que se beneficiaba toda la comunidad campesina.
La producción ganadera era también insuficiente, pues la alimentación de los animales dependía de los rastrojos y de los escasos pastos comunales.
En consecuencia, la producción de carne y leche resultaba muy reducida y la dieta de la población se basaba en el consumo de cereales.
Las cosechas marcaban el ritmo de la economía, que se veía periódicamente azotada por crisis de subsistencia que generaban hambre y desnutrición desembocando a menudo en pro testas.
1.4. Una población estancada
La demografía del Antiguo Régimen se corresponde con el ciclo demográfico antiguo, que se caracterizaba por un escaso crecimiento demográfico.
La subalimentación, la falta de higiene y los escasos recursos médicos provocaban una elevada mortalidad, más del 30‰, que se agravaba en los recién nacidos.
La esperanza de vida era baja, alrededor de los 45 años.
1.5. La industria tradicional y las manufacturas
En las ciudades existía una producción artesana auspiciada por los gremios que controlaban el volumen de producción, las técnicas empleadas y los precios de venta.
El aumento de la demanda de productos desde el siglo XVII estimuló a comerciantes y artesanos a buscar nuevos sistemas productivos que escaparan del control gremial, que no permitía un gran margen de beneficios. Pronto, en Gran Bretaña, se empezó a extender el trabajo doméstico, domesic system, que consistía en que un artesano-comerciante distribuía la materia prima y facilitaba los instrumentos de trabajo a una familia campesina para que elaborase los productos en su propio domicilio. Después, el comerciante, que pagaba por pieza elaborada, se encargaba de comercializar el producto en los mercados urbanos o coloniales.
Durante el siglo XVIII se difundieron las manufacturas, donde se elaboraban artículos de lujo. Aunque el pro ceso de producción era manual, con centraba a un número muy elevado de trabajadores a sueldo y bajo un mismo techo, por lo que constituyen un precedente de las fábricas modernas.
1.6. La insuficiencia de los transportes
La red de comunicaciones era escasa y los medios de transporte muy rudimentarios.
Los caminos y carreteras constituían el sistema de comunicaciones por excelencia, aunque solían estar en malas condiciones. Los vehículos más utilizados eran el carro y la diligencia, movidos por animales de tiro que iban muy lentos y con una capacidad de carga muy reducida.
La navegación marítima utilizaba la fuerza del viento como método de tracción. Su capacidad de carga era bastante limitada y los desplazamientos también eran lentos. La navegación fluvial constituía el medio de transporte más fácil y barato, pero precisaba buenas condiciones hidrográficas.
1.7. El comercio interior y el comercio colonial
Los escasos excedentes, el bajo nivel de especialización agrícola y el insuficiente sistema de transportes daban como resultado un limitado desarrollo del comercio. La mayoría de intercambios se realizaba en las ferias con lo que el comercio interior solía tener un alcance local.
Pero el aislamiento comercial se rompió con el comercio colonial a partir del siglo XVI. Se abrieron nuevas rutas marítimas convirtiéndose el comercio colonial en un factor de estímulo para las economías europeas, ya que proporcionaba materias primas, permitía vender objetos manufacturados y daba grandes beneficios a sus promotores. Destacó el llamado comercio triangular, que afectaba a África, a Europa y a América. Se canjeaban productos elaborados europeos por esclavos en África, que luego se vendían a América a cambio de productos agrícolas. La necesidad financiar las expediciones comerciales favoreció la ampliación de los créditos, de las compañías de comercio y de los bancos, que conllevó a la proliferación de mercaderes y prestamistas.
Os dejo una imagen (en inglés) sobre el comercio triangular:
